Un río, un mar...


La flor marchita.
La flor perece.
La flor no puede gritar.

En su llanto de noche, al cerrar sus pétalos,
mira hacia sí. Mira esa penumbra de los ojos cerrados.
Mira esos ocres matices de muerte,
mira como no hay mundo, sólo oscuridad.


La flor tirita.
La flor se cae.
La flor no se puede levantar.

Hacen sus lágrimas un lago dulce,
Van sus pistilos tiernos río abajo,
Van sus pétalos henchidos de tibia sangre,
Van sus suspiros en savia de nácar.


Se desprende, se desarma la flor
que interpreta de sus papeles, el último.
Y llora un río
(lo llora sola).


Desnuda de abatimiento,
cadáver confeso,
la flor lloró
(lloró un mar).


La flor marchita.
La flor que perece.
La flor que no pudo gritar.
.+

3 modulaciones (dejá tu comentario acá!):

Clarita dijo...

Que lindo escrito :)

Martin Pablo dijo...

Muy bueno aunque muy triste ..

Qué le habrá pasado a la flor para llorar un mar ? =/






Saludos Bren!

Que andes muy bien!

Matías dijo...

La verdad que si... muy triste... Sera que sale desde adentro y no solo es una postura poética?


Besos niña!

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