Ella, inter alia

Oía aplausos de una multitud improvisada cada vez que perdía el norte, y si rezaba canciones lograba dormir. Hablaba del miedo y su mafioso existir, de las presas de la prisa, y de la furia que iba intravenosa siempre que se le escondía el horizonte. Y repetía que todo lo más bello del mundo tenía agua en su interior, que sus dudas eran navaja revoltosa, y que las siete de la tarde le caían bien. Que ese marzo le había traído la rutina de la luna, con un ojo cerrado, la taquicardia y un jugo de naranja. Que merendaba luces y palabras, que no aprendió a dibujar corazones pero que caminaba con él, y que su mente sólo callaba en la termodinámica o cuando miraba las burbujas del sol. Que la dicha era un artefacto y que la vida no es una poesía, aunque nunca se lo pudo creer. Que a veces la invadía Proserpina, a ella misma y a la que buscaba en su retina. Que si conjugaba el sentir con la entropía era normal. Y que buscaba “destino” en los diccionarios del viento…hasta ayer.

6 modulaciones (dejá tu comentario acá!):

Libres y Salvajes dijo...

che que lindo!!!!
por experiencia propia, el sentir es entropia desde enero a marzo :)

mai dijo...

genial muchachita !! pero quedé con la duda , por qué sólo hasta ayer ?! que siga contando , que suena tan lindo que dan ganas de escuchar más ... :)

Helen dijo...

Sus dudas eran navaja revoltosa? ....y jugo de naranja, qué bien.
No dibujaba corazones pero caminaba con uno, sí.... son las paradojas de la gente de verdad.

leandro.a dijo...

uff

El Club del Vermut dijo...

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Pulpo Variete dijo...

Muy bueno me gusto. Pulpo Variete

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